Sonámbulo
Ni un solo rasgo, no hay nada escrito y esta pluma insiste en dejar sus trazos.
Ni un solo rasgo, no hay nada escrito y esta pluma insiste en dejar sus trazos.
Noche del desierto como te recuerdo abrumando a la Esfinge con trillones de estrellas.
Viento de Primavera penetra en mis neuronas, insufla mis pulmones y déjame ese aire de una resurrección.
Falta Poesía entre tanta guerra. Poder suplir balas por letras, granadas por palabras, minas antipersonas desactivadas por estrofas, aviones que solo porten rimas…
(A mi nieta Mónica) Revolotean poemas como aves del cielo, que suben, que bajan, que vienen, que van.
Ondina, genuina, de todos los mares quien tuviera la magia de unos versos…
Ni lo pienses, vida con marcharte ahora que estamos dispuestos a seguir la escena.
Cual pájaro herido que vuela delante de la flecha hiriente que tenaz, insiste.
Te alejaste Sirena llevándote tus pechos, los que yo paladeaba con dulzura y sapiencia.
Arriba, en el altillo de techo abuhardillado yace el baúl lustroso que acoge los recuerdos.