Estío
Tu cuerpo venusino
se queda en mis retinas,
acotando la playa
bajo un sol delirante.
Tu cuerpo venusino
se queda en mis retinas,
acotando la playa
bajo un sol delirante.
Recorro la playa
con paso inseguro
que, a todos mis años:
responde obligado.
Ni un solo rasgo,
no hay nada escrito
y esta pluma insiste
en dejar sus trazos.
Si la vida termina recorrido
que mejor que ponerla «en reversa»
y volver a las aulas y a las fiestas
cuando toda tristeza era perversa.
Te alejaste Sirena
llevándote tus pechos,
los que yo paladeaba
con dulzura y sapiencia.
Rasgó la escala
de mi azul celeste
un relámpago de amor
que estallaste.
Cual pájaro herido
que vuela delante
de la flecha hiriente
que tenaz, insiste.
Luna llena deSeptiembre
otra vez eres mía.
Tras recorrer la noche
reluces rutilante
en este amanecer.
Ni lo pienses, vida
con marcharte ahora
que estamos dispuestos
a seguir la escena.
Se escurre un poema
de mis manos?
No! La poesía y su liturgia
permanecen vivas.